Es una buena ecuación que pocas personas pone en marcha hoy día. ¿La razón? Puede haber muchas razones. Opino que una de ellas puede ser porque son pocas las personas que están contentas con su vida, porque no han podido cumplir con sus sueños, porque no han logrado alcanzar las expectativas que el mismo se había propuesto u otros habían proyectado en él.
Otra razón puede ser que hay muy pocas personas que creen en el verdadero amor. Sí, el amor de calidad, el amor verdadero sí existe. ¿Cómo lo sé? Porqué yo lo he experimentado. Por que el amor no es otra cosa que la donación constante hacia el otro aunque no recibas respuesta, ni recompensa. Por que amar es dar sin esperar nada, amar por el simple hecho de amar que es lo que te hace feliz porque tu felicidad está en ver al otro feliz. Amar no es fácil y más en un mundo que está envuelto en un egoísmo atroz, en un individualismo que tiene al ser humano atrapado en un salón de espejos donde sólo se es capaz de mirarse a si mismo y en el que lamentablemente nunca vemos algo que nos satisface porque ni si quiera somos felices con nosotros mismos.
El ser humano no será nunca feliz hasta que no sea capaz de aceptarse tal cual es. Si, puede sonar a tópico, o puede ser muy fácil decirlo pero es muy complicado el asumir tu propia debilidad, es duro reconocer que no haces las cosas como te gustaría hacerlas o que ni si quiera sabes hacer lo que creías que hacías bien. También es difícil reconocer que uno mismo tiene cosas buenas, talentos, dones - ¿cómo no vamos a tener cosas buenas e incluso como no vamos a poder ser buenas personas si nos ha creado la BONDAD?
Yo no puedo hablar por el mundo entero, hablo por mí misma y yo me comprometo a luchar por quererme como soy: con mis cosas buenas y con las que no lo son tanto; a quererme como Dios me quiere. Y creo que sólo así podré empezar a vivir la vida que Dios me ha dado para que la disfrute de la única manera que se puede disfrutar que es: AMANDO.
Me encantaría poder decir más tarde que esta ecuación es correcta y que la verdadera felicidad sí existe, pero le toca a cada uno comprobarlo por sí mismos.
No podemos seguir creyendo que la felicidad sólo está en lo que vemos en una pantalla de cine o leemos en un libro. Eso son sólo sombras de nuestra alma que proyectamos; son simples marionetas que revestimos con lo que queremos y no podemos o no somos para autoengañarnos. Pero sinceramente creo que la realidad supera infinitamente más a la ficción y que el ser humano tiene una capacidad ilimitada de ser feliz porque tiene una capacidad ilimitada para amar. Es verdad que nuestro amor es finito, termina cuando nuestro cuerpo se apaga pero nuestro amor perdura en el alma de aquellos a los que hemos amado, y éste no termina porque se reparte entre tantas y tantas personas con las que has compartido ese amor ya sea un amor de padre a hijos o de hijos a padres; de marido a mujer y de mujer a marido; de hermanos, de amigos, de compañeros en el camino. El amor nunca muere por que el amor es eterno y por tanto la felicidad es posible en la medida que nuestra vida esté intensamente entregada a amar.
Se lo dedico a todas las personas que Dios ha ido poniendo en mi camino y se han quedado con una parte de mi corazón. Espero que todos alcancen algun día el resultado de dicha ecuación
No hay comentarios:
Publicar un comentario