viernes, 29 de octubre de 2010

Por los que ya no están

Creo que en estos días somos muchos los que pensamos en todas esas personas que a lo largo de nuestra vida nos han acompañando, han compartido con nosotros muchas cosas, e incluso nos han arrancado más de una sonrisa pero también alguna que otra lágrima.

Yo ahora recuerdo alguien que me acompañó sólo unos pocos años de mi vida, me enseñó a valorar las cosas que más me gustan ahora: el cine, la música, la lectura y algunos juegos que hacen que tu coco se ponga a pensar. Con él hice uno de los viajes que más me ha gustado de mi vida, yo era todavía muy niña pero fue alucinante, disfrute muchísimo y no se me ha olvidado jamás.

Otra persona a la que quiero recordar pero no puedo es mi abuela materna, no tuve el honor de conocerla, pero hay tanta gente que me ha hablado tan bien de ella que me da la sensación de que la conozco y muy bien , y sobretodo porque la gran mayoría de las personas que la conocieron me han dicho que si mi abuela Paula me hubiera conocido estaría muy orgullosa de mí. Mucha gente me dice que yo le recuerdo a ella y la verdad es que eso me enorgullece muchísimo. Me imagino que mi madre la debe de echar muchísimo de menos pues ni si quiera había cumplido los 30 cuando su madre se fue de su lado por una enfermedad que se la llevó. No quiero imaginarme cuando me suceda eso a mí, prefiero ni pensarlo.

Otro recuerdo lo guardo para mi abuelo, un hombre que se hizo asi mismo, que levantó una buena empresa, que nos ha dado de comer y lo sigue haciendo. Él era un pilar importante en la familia y sin él hay muchas cosas que a veces se tambalean. Recuerdo los últimos momentos que pase a su lado en el hospital. Me acuerdo que hablamos muchísimo sobre toros, sobre lo que sería de mayor, estaba por empezar mi 2º año de la universidad cuando él murió. Siempre me decía que era una pena que yo fuera mujer que si hubiera sido hombre llevaría muy bien la panadería. Siempre me hizo mucha ilusión ver como mi abuelo soñaba conmigo y sobre mí.

Me considero con mucha suerte porque me siento aún muy arropada por la gente que me importa, pero sé que tengo muchas personas que me rodean, gente que me importa mucho que o han perdido un ser querido muy cercano o que están pasando por momentos delicados porque tienen un ser querido muy enfermo o sufriendo. Me uno a todos ellos porque esa ausencia, esa soledad muchas veces sólo se llena de tristeza cuando no de dolor, pero la fe nos da la confianza de que son ellos los que no siguen manteniendo con fuerzas para seguir adelante y un día volvernos a reunir.

Elevo una plegaria a Dios por todas aquellas personas que probablemente allán muerto y pocos o nadie hayan elevando una plegaria por ellos. Señor mío, Tú eres el único que conocer el corazón del ser humano y lo bueno que hay en cada uno. Acogeles en tu misericordia para que disfruten del verdadero AMOR. Descansen en paz