lunes, 5 de agosto de 2013

EMPIEZA LA GRAN AVENTURA


Han tenido que pasar 31 años para que mis pies puedan volver a entrar en el mayor mundo de fantasía que mi imaginación pueda conocer, pueda disfrutar y pueda adentrarme en él.

Si ya soy mayor pero mi corazón sigue siendo el de una niña. Y no sólo para disfrutar de estos 8 días de fiesta, de emoción, de alegría, de disfrute, de pasión, de adrenalina y porque no de algo de canguelo, jejejeje, si no también para creer firmemente en que el bien vencerá al mal, que los malos acaban recibiendo su merecido y que hay mucha gente por el mundo que se dedica a hacer a otros muchos, conocidos o no, a ser felices.

Sí, me voy a Disney, Orlando. ¿Con la que está cayendo en España? Las crisis como todo en la vida pasa, y las oportunidades también pasan. Es ahora cuando tengo la oportunidad y no la voy a desaprovechar. No creo que sea capaz de describiros la emoción que tengo en mi interior.

Durante muchos años he vivido de recuerdos, de fotos, de conversaciones que me llevaban una y otra vez a aquellas calles, a aquel castillo, a todas aquellas atracciones, y ahora de nuevo volveré a pasear por ahí, podré saludar a las princesas, podré desenvolverme como una auténtica niña y sin miedo a sorprender a nadie, sin temor a hacer el ridículo, voy a pasarlo pipa


Cuando este hombre empezó con el amigo que tiene en su mano creo que jamás se imaginó la repercusión que tendría en todo el mundo. No hay nadie en el planeta que no haya oído hablar de ellos, que no reconozca sólo con las sombras de sus orejotas quien es y lo que representa. 

Ir a Disney es como protagonizar  a la vez todas las películas que desde pequeños han llenado nuestras retinas de emoción, de ilusión, de amor: Bambi, Blancanieves, Peter Pan, La Bella Durmiente, y pensar que ahora soy yo la que acompaño a Atreyu en el Historia Interminable y voy a salvar el Mundo de Fantasía porque yo si creo en las hadas, porque yo si creo que puedo lograr todo lo que me propongo y porque sé a ciencia cierta que lo que sueño lo conseguiré (filosofía de todas las películas de la factoría Disney)

Espero poder recorrer todos los rincones, espero no perder absolutamente nada y poder además compartirlo con todos vosotros.

Os invito a vivir esta nueva experiencia desde estas líneas. Un abrazo y buen viaje!!!

martes, 19 de marzo de 2013

La fuerza de una convicción

Son muchas las convicciones que mueven al ser humano a lo largo de su vida. Son muchas las decisiones que van determinando lo que eres y quieres ser. Y cuando una decisión va ligada profundamente a una convicción, la fuerza que tiene es casi "indestructible"

¿Por qué? Lo he visto reflejado en una joven de 20 años. Que tras conocer un proyecto "mágico" en el que le va la vida, pues estudia para poder poner al servicio de la vida la ciencia, logra motivar a la mitad de su clase a que hagan la experiencia de su vida.

Comienza moviendo sus voluntades para un proyecto del que nunca han sabido nada, los implica para realizar múltiples actividades para conseguir fondos y lograr pagar prácticamente todo, no para conocer simplemente un país lindo , si no para involucrarse de lleno en un proyecto de una unión nacional.





Para quienes no conocen la Fundación Teletón y los centros CRIT que tienen repartidos en 20 estados de México, les invito a investigar.

Esta joven con tan sólo una visita ha conseguido venir con 13 compañeros más a vivir lo que por mucho será una de sus mejores experiencias de vida; que les está transformando no sólo como profesionales si no también como seres humanos. Algunos dicen estar viviendo dentro de un sueño, otros que es una utopía hecha realidad, pero lo que es muy cierto, es ver sus rostros, sus miradas y saber lo que quiere ser.

Por eso creo que cuando una persona está convencida hay que dejarle hacer.

Los sueños, los ideales dejan de serlos cuando tienes la valentía de ponerlo en práctica. Cuando crees en ti mismo, cuando las dificultades no las ves como obstáculos sino como oportunidades que irán abriendo más y más opciones. Sólo el que lucha se siente satisfecho con uno mismo, muchas veces ganaras y en otras saldrás derrotado pero la alegría y la satisfacción se forjan como sello en el alma.




¿Por qué os cuento esto? Porque no dejo de maravillarme de la fortuna que tengo de trabajar con personas, de trabajar con universitarios que confían y creen que el mundo se puede cambiar. Ellos lo están haciendo, están cambiando sus vidas y por tanto, su ambiente, su mundo. Jóvenes preparados y con ilusión por ser mejores para poder dar poder dar lo mejor de si mismos no se encuentra en todos los trabajos.







Pasarán los años y las experiencias que hayamos grabado en nuestra mente y forjado en nuestra alma nos dirán el tipo de ser humano que hemos sido.

Sólo pido no acostumbrarme a esto, quiero poder dibujar en mi rostro la felicidad de saber que un granito de esfuerzo, de sacrificio y de vida ha hecho que la vida de otro sea mejor.