Retumbó en mis oídos.
Lo siguiente que es escuché fue que en la universidad escucharía muchas ideas, argumentos, que las ideas irían y vendrían, pero que lo que yo sacará de la universidad dependía totalmente de mi propia actitud, de con cuantas ganas buscará la verdad, de como luchará para demostrar que la Verdad existe, que la Verdad se puede demostrar con la razón; que la Verdad puede triunfar pero sólo depende del uso de nuestra propia libertad.
Como me gustan estas dos palabras: Verdad y Libertad y como me duele ver que son las palabras más en boca de todo el mundo y a la vez las más manipuladas, que triste que viviendo en el siglo XXI las ideas sobre estos grandes términos se hayan deteriorado tanto, se hayan tergiversado de una manera que la gente cuando lee una noticia o la ve en la televisión no distingue lo que es la Verdad, o cuando alardea de vivir la libertad porque hace lo que le da la gana, confunde el libertinaje con la libertad.
¿Qué le pasa a la humanidad? ¿Qué le pasa al ser humano? ¿A dónde estamos yendo? Intentando vivir paradójicamente las circunstancias que se nos presentan. Creo que para poder vivir la Verdad en la propia vida es importante desnudar el alma para uno mismo, aceptar las dificultades con las que nos encontramos, y vivir con la esperanza de que el sol vuelve a salir y que cuando se cierra una puerta se abre una ventana.
Es el momento de cada quien se comprometa con su propia vida y luche por defender lo que hay de Verdad en sí mismo, no avergonzarse de ello y seguir caminando hasta que el camino nos lleve a nuestro destino. Despleguemos nuestras alas, y batamoslas tan rápido como podamos para llegar a nuestro final.
Un abrazo para todo aquel que quiere la VERDAD.

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