Hace casi dos años que no vuelco mis pensamientos, ideas, sueños o experiencias en este medio. ¿Escasa de ideas? No lo creo, pero si poco tiempo, algo de apatía o incluso desinterés en que otro u otros se asomen a mi alma.
Cuando le puse este nombre al blog es porque quería plasmar con palabras cada latido de mi corazón; un corazón que siente, que llora, que sufre, que padece pero sobre todo un corazón que ama, que disfruta, que sueña y que anhela.
¿Por qué ahora y no otro día? Y porqué no. Cualquier momento es bueno para escribir lo que piensas, deseas, sueñas y sientes
¿Tengo tiempo? el mismo que hace dos años. Entonces, ¿qué ha cambiado en mi vida? En esencia sigo siendo la misma, es verdad que con bastantes kilos de grasa menos, y con un interior más maduro.
Este año 2015 se pronunciaba como un gran año. El año de mi boda, el año de muchos cambios. Os puedo decir que sí ha sido un gran año, pero no por la boda - pues no ha habido, y si de muchos cambios.
Es cierto que mi estado civil aun no ha cambiado, pero mi mente, mi corazón si han dado un gran cambio, un giro de 180 grados por lo menos. Soy muy consciente de que el amor duele, implica sacrificar con agrado muchas cosas. Estructuralmente no puedes cambiar o creo que es muy difícil hacerlo pero el amor te hace ser y hacer mucho el loco con sus correspondientes locuras.
Me imagino que sois muchos los que cada día desde el smartphone, tablet o PC os asomáis a la vida de cientos de amigos por facebook, y veis la cantidad de vídeos, fotos y chistes que cuelgan, pero también la cantidad de frases, testimonios y reflexiones que dejan caer esperando un ME GUSTA o algún comentario que permita la reflexión conjunta. Yo he leído muchas este año pero os reconozco que en las que más tiempo me he detenido han sido en las relacionadas con el amor, con el matrimonio, con las parejas... Os dejo un ejemplo
Pensad lo que queráis: romanticismo, tal vez. Pero el AMOR es un tema universal que no puede encasillarse en una única letra de canción, en un breve poema, en una imagen de un beso o en los cientos de diálogos - acompañados por silencios y miradas - de tantos fotogramas que bombardean el cine cada semana. Se agotará el papel, se acabará la tinta, no quedarán ya más rosas que regalar pero el amor no se acaba es infinito.
Yo lo estoy descubriendo en primera persona. El amor es infinito pero hay que cuidarlo, hay que mimarlo, hay que esperar, hay que guardar silencio, pero también se vale protestar, gritar e incluso derramar lágrimas por el amor. Y no el amor - abstracto- si no el que puedes sentir o llegar a sentir por una persona.
A mi lado, en este camino que me esfuerzo en andar día a día, que es la vida, está Julio. El amor de mi vida, el hombre de mis sueños. Con él he sufrido, he llorado, me he peleado y he discutido. Me ha hecho esperar, y a veces, me he quedado sin palabras para hablar con él. Pero sé lo que mi corazón siente por él.
Después de esta mitad de año 2015 ya consumado, sé lo que no quiero y lo que quiero con el amor; con Julio. Ha habido muchas dudas, incertidumbre, dolor, lágrimas pero cuando el amor irrumpe en el corazón, al principio como un tímido rayo de sol que rasga las nubes pero luego te despeja y te permite ver la cumbre que quieres alcanzar. Es una cumbre que los dos anhelamos escalar y llegar juntos a ella.
No quiero seguir para no repetirme, pero os puedo decir que el AMOR si existe; que a veces quieres hacer más caso a la cabeza que al corazón, pero sólo se puede ser feliz - o así lo pienso yo - si amas desde lo más profundo del corazón.


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